Covenant Protestant Reformed Church
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La Reprobación

por Ron Hanko

 

Todos los calvinistas creen que Dios en su gracia ha escogido a algunos para salvación—elección incondicional. Algunos también creen que Dios ha rechazado eternamente a otros—reprobación. Sin embargo hay una diferencia de énfasis. Algunos utilizan un lenguaje más fuerte diciendo que Dios destina a algunos a la destrucción; otros prefieren un lenguaje más pasivo, limitándose a decir solo que Dios eternamente “pasa por alto algunos” o que Dios “solo determina dejarlos que vivan en sus pecados.” En cualquiera caso, la referencia es a la reprobación.

La elección y la reprobación juntos se llaman “doble predestinación”. Las confesiones Reformadas enseñan claramente una doble predestinación como tal. Los Cánones de Dort, que son originalmente los cincos puntos del calvinismo lo enseñan,1 al igual que la Confesión de Fe de Westminster.2 Pero, ¿la Biblia enseña la reprobación? Considere los siguientes pasajes: Romanos 9:10-13 dice que antes de que nacieran Jacob y Esaú, Dios reveló que odiaba a uno de ellos. Romanos 9:21-22 llama a algunas personas “Vasos hechos para deshonra” y “vasos de ira preparados para destrucción.” 1 Pedro 2:6-8 dice que algunos fueron destinados a tropezar a través de la desobediencia. Judas 1:4 habla de hombres ordenados “para esta condenación.” Judas 1:6 incluso enseña reprobación en referencia a los ángeles caídos (demonios).

Tenga en cuenta también el lenguaje fuerte en estos pasajes que utiliza la Escritura. Si algo la Biblia apoya es la enseñanza de que Dios, en efecto, determina y destina a algunas personas a la destrucción en lugar de sólo eternamente pasarlos por alto o dejárlos en sus pecados. Sin embargo, en todo caso, la Biblia enseña claramente una destrucción predestinada.

Nos gustaría hacer hincapié en dos cosas al hablar de la reprobación: primero, que esto no hace a Dios autor del pecado ni absuelve a los malos de la rendición de cuentas por sus pecados ante Él; en segundo lugar, que Dios si tiene un propósito en la reprobación de personas.

La gran diferencia entre la elección y la reprobación es esto: Dios, quien ha escogido soberanamente a su pueblo desde la eternidad y determinado todas las cosas necesarias para su salvación, en esto, Él se lleva todo el crédito—toda la gloria de la salvación de ellos—para Él mismo. Aunque es igualmente soberano en la reprobación, Él toma ninguno descrédito. En este sentido, la elección y la reprobación no son iguales. Dios es el autor de la salvación a causa de la elección, pero Él no es el autor del pecado debido a la reprobación.

En Romanos 9:17-20 incluso la sugerencia de que Dios es malo solo para encontrar alguna culpa con los pecadores es llamado ser “un respondón contra Dios.” De ello se desprende, también, que los malos son plenamente responsables por sus pecados. Esto es claro en Hechos 2:23, que no sólo nos dice que el pecado de crucificar a Cristo fue preordenado por Dios, sino que también se hizo con “manos de los inicuos.”

Todo esto no implica que la reprobación es arbitraria. No es cierto que Dios eternamente rechaza algunas personas por ninguna razón. Romanos 9:22-23 nos da dos razones: (1) que Dios pueda dar a conocer su ira y poder, y (2) que de a conocer las riquezas de su gloria en los vasos de misericordia. Incluso la reprobación sirve al propósito de Dios de mostrar su misericordia a Su pueblo, como está claro en la crucifixión de Cristo (Hechos 4:24-28).

Aunque encontramos la reprobación como una doctrina difícil para la carne, sin embargo, creemos que debe de enseñarse de manera que los hombres puedan temblar ante la ira y el poder de Dios y en el temor de su gran misericordia (Isaias 43:4). ¡Oh, que muchos hoy tiemblen y teman a nuestro gran Dios!

1 Los Canones De Dort, capitulo 1 articulos 15-18
2 Confesión de fe de Westminster capitulo 3, sección 7.

Tomado de Doctrine According to Godliness por Ronald Hanko, pp. 70-71.
Título en inglés: Reprobation.

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