Covenant Protestant Reformed Church
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El Uso de los Salmos en el Antiguo Testamento

Rev. Angus Stewart

 

¿Qué nos dice el Antiguo Testamento sobre el uso histórico de los Salmos? El salmo 30, como lo indica su título, fue cantado “en la dedicación de la casa de David”, su palacio real. Se cantaron salmos cuando se acercó el arca del pacto a Jerusalén (I Crónicas 15:16-22, 27-28). David instituyó el canto del Salmo en el tabernáculo para el arca en Jerusalén en I Crónicas 16, que cita, en orden, varias partes de los Salmos 105, 96 y 106. El canto del Salmo levítico también fue designado en el templo de Salomón (I Crónicas 6:31-47).

David designó a 4.000 levitas como músicos (I Crónicas 23:5), incluidos 288 líderes de adoración (I Crónicas 25:7-31) para alabar a Dios con cánticos (I Crónicas 16:37-42). Estos hombres cantaron los Salmos en los sacrificios diarios de la mañana y la tarde en el altar de Jehová (I Crónicas 23:30), en el reposo semanal (ver Sal. 92), en las nuevas lunas mensuales y en las fiestas anuales, como la Pascua, Pentecostés y Tabernáculos (véase Salmos 81:1-5). I Crónicas 9:33 dice que los levitas cantaban los Salmos “día y noche” en el santuario de Dios en Jerusalén (véase Salmos 134:1).

Cuando la iglesia del Antiguo Testamento fue reformada bajo los reyes Joás (con Joiada, el sumo sacerdote), Ezequías y Josías, la iglesia cantó los salmos designados por David y Asaf (II Crónicas 23:13, 18; 29:25-30; 35:15-16). Leemos de Salmos cantados en otras ocasiones: en la dedicación del templo de Salomón (II Crónicas 5:12-13); como los cantos de batalla del ejército de Josafat cuando marcharon para luchar contra los amonitas, los moabitas y los edomitas (II Crónicas 20:21); al poner los cimientos del templo de Zorobabel (Esdras 3:10-11); y en la dedicación de los muros reconstruidos de Jerusalén (Nehemías 12:24, 27-29, 45-47).

De manera más general, se cantaron salmos cuando el pueblo de Dios subió a Jerusalén para celebrar las tres grandes fiestas de peregrinación. Cada uno de los catorce Salmos especiales llamados “Cánticos graduales” o de ascensión o subida al templo en la ciudad santa (Sal. 120-134). Ciertos salmos fueron cantados especialmente cuando los santos estaban afligidos (Sal. 102) o en “las profundidades” (Sal. 130). El salmo 137 primero fue cantado por los ríos de Babilonia.

Los mismos Salmos nos dicen que deben ser cantados por nosotros, los “gentiles”, en la era del Nuevo Testamento. El Salmo 117:1 ordena, “Alabad a Jehová, naciones todas [es decir, no solo judíos étnicos]; Pueblos todos, alabadle.” Esto es citado por el apóstol Pablo en apoyo de su trabajo misionero entre los paganos: “Alabad al Señor todos los gentiles, Y magnificadle todos los pueblos” (Romanos 15:11). El Salmo 100:1 declara: “Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra”, incluidas las tierras de Singapur e Irlanda del Norte.

El Señor de los ejércitos quiere que lo alabemos cantando el Salterio canónico en esta era del Nuevo Testamento, una edad sobre la cual hablan los Salmos (por ejemplo, Sal 22:22-31, 45, 67, 110, etc.). Además, Dios quiere que los cantemos hasta el fin del mundo, que los Salmos describen (por ejemplo, Salmos 50, 98, 102, etc.). Todo esto está de acuerdo con que David fue elevado a lo alto como “el dulce salmista de Israel”, la iglesia de Dios (II Samuel 23:1).

Fuente: Angus Stewart. Singing the Canonical Psalms (1)

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